Fusión creativa contra la crisis
07/02/2010
Texto de Alicia Jasanada
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Josep Guinovart Espacios y tierras (1995)
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Zhang Huan 1/2 (1998)
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Eva Davidova Feeding Alice III (2004)
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Joan Miró Composición (1964). Obra dedicada a su amiga Patricia Matisse
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Miquel Barceló L’ille (1995)
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Juan Schlosser Mandala Sikkin (2008)
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Manolo Valdés
Nueva cita para el mercado del arte. El Salón Internacional de Arte y Tendencias (Siart) arranca esta semana en Barcelona como una nueva, y ambiciosa, plataforma de intercambio artístico. Una apuesta estimulante impulsada por cuarenta galeristas del circuito internacional para reactivar el sector, algo apagado en estos tiempos de crisis. Hasta el 14 de febrero, más de 1.500 piezas de maestros consagrados, algunos de los más cotizados hoy, y de valores rompedores y emergentes conviven en una auténtica fusión estética dirigida a captar cualquier preferencia y el interés de coleccionistas tanto debutantes como de largo recorrido.
Destacan artistas transgresores como el británico Damien Hirst o el chino Zhang Huan. Conocido por sus performances y por expresar mediante la desnudez la vulnerabilidad del hombre, Huan expone su autorretrato 1/2 (1998), una pieza codiciada que se puede adquirir por 60.000 euros. Junto a él, brillan otros creadores, osados en su día, clásicos hoy, como Dalí, Miró, Tàpies, Chillida o Botero.
Pero las obras estrella vienen firmadas por dos artistas nacionales: L’ille (1995) de Miquel Barceló, la más cotizada del salón, con sus 1.200.000 euros, y la monumental escultura de Jaume Plensa Tel Aviv Man (2005), valorada en 160.000 euros. No todos los precios son tan astronómicos. Algunas piezas permiten iniciarse en el coleccionismo con inversiones más modestas, como la estatuilla de bronce del dios egipcio Osiris (600 a.C.), a un precio de 900 euros, o las lucernas del imperio romano por 300 euros cada una. Àlex Flaqué, director del salón, considera que la cita puede ser un motor eficaz para estimular el arte como una inversión segura, que se revaloriza entre un ocho y un doce por ciento al año.
Destacan artistas transgresores como el británico Damien Hirst o el chino Zhang Huan. Conocido por sus performances y por expresar mediante la desnudez la vulnerabilidad del hombre, Huan expone su autorretrato 1/2 (1998), una pieza codiciada que se puede adquirir por 60.000 euros. Junto a él, brillan otros creadores, osados en su día, clásicos hoy, como Dalí, Miró, Tàpies, Chillida o Botero.
Pero las obras estrella vienen firmadas por dos artistas nacionales: L’ille (1995) de Miquel Barceló, la más cotizada del salón, con sus 1.200.000 euros, y la monumental escultura de Jaume Plensa Tel Aviv Man (2005), valorada en 160.000 euros. No todos los precios son tan astronómicos. Algunas piezas permiten iniciarse en el coleccionismo con inversiones más modestas, como la estatuilla de bronce del dios egipcio Osiris (600 a.C.), a un precio de 900 euros, o las lucernas del imperio romano por 300 euros cada una. Àlex Flaqué, director del salón, considera que la cita puede ser un motor eficaz para estimular el arte como una inversión segura, que se revaloriza entre un ocho y un doce por ciento al año.







